** Si eres más de escuchar audios, puedes escuchar el audio basado en este artículo AQUÍ **

Una realidad con la que me encuentro constantemente como coach de altos ejecutivos y empresarios es que conforme más peldaños se suben en la escalera ejecutiva, más van cambiando los problemas de cuestiones técnicas a cuestiones de comportamiento; o en otras palabras, las famosas habilidades blandas se vuelven cada vez más importantes.

Cuando se inicia en el camino laboral (o en los inicios de cualquier emprendimiento), el pensamiento tradicional se enfoca en el Crecimiento Profesional; esto es, formación académica profesional, cursos y seminarios referentes a la profesión y lectura de todo aquello que nos ayude a ser mejores en el campo de acción.

A esto hay que sumarle el bombardeo que existe de todo tipo de instituciones de enseñanza asegurándose de perpetuar la infinita necesidad de mantenerse en continua formación profesional; de ahí que para ellos jamás será suficiente completar un bachillerato…ahora “debes” sacar una licenciatura y/o una maestría; ah…pero ten presente que eso no se compara con las posibilidades laborales de aquellos que tienen en sus manos un Doctorado así que no se te ocurra quedarte atrás…

Así de esta manera, se invierte grandes cantidades de tiempo y mayores sumas de dinero (la mayoría de éste basado en créditos impensables) para mantener el ritmo del crecimiento profesional para poder aspirar a los próximos peldaños en la escalera del éxito.

De aquí surge la importancia y mi interés en identificar los retos interpersonales de personas exitosas; ya que conforme van subiendo esos peldaños comienzan a encontrarse con que aquello a lo que antes no se le prestaba tanta atención y que ahora comienza a ser crucial para asegurar esos próximos puestos en el ascenso a la cima.

Véalo de esta manera, cuando un alto ejecutivo me contrata para ayudarle a lograr su próximo objetivo, mi trabajo no consiste en ayudarle a mejorar sus habilidades técnicas sino más bien ayudarle a mejorar sus habilidades blandas; su capacidad para liderar, su manejo emocional, su integración en las relaciones interpersonales, ayudarles a ser más “políticos” en su forma de comunicarse, etc.

Tomemos el ejemplo de un Gerente Financiero (aunque podrías utilizar cualquier posición en este ejercicio), se encuentra a cargo de una importante posición dentro de la compañía y su conocimiento técnico demostrado en proyectos que ha logrado concretar le han permitido subir la escalera hasta el puesto en el que se encuentra.

Nuestro gerente desea ahora continuar en su crecimiento profesional y en su mirada está una posición de Dirección Regional o de repente el puesto de Gerente General para la nueva planta que se abrirá pronto.

Las evaluaciones de desempeño han demostrado claramente que su capacidad técnica y su inteligencia son envidiables; sin embargo , el feedback general es que la forma cómo se comunica y su integración con el equipo deja mucho que desear.

Claramente este gerente no necesita aprender nuevos trucos de Excel, SAP o Planeamiento Financiero; si eso no estuviera ya, no estaría en ese puesto… Lo que ahora es absolutamente relevante es aprender a comunicarse a un nivel ejecutivo; comprender el valor y al importancia de crear relaciones sinceras que fomenten la confianza, aprender a comunicar sus datos técnicos de una manera que la población general pueda entenderlo (diría un amigo y colega mío..saber expresarse de manera que su abuelita entienda lo que dice); aprender además a manejar sus emociones, dejar de ser explosivo o demasiado reservado y asumir control y responsabilidad de las circunstancias.

Hace unos años trabajando con mi coach Rich, él me decía:

Esta frase siempre me ha encantado porque me recuerda la importancia de ser conscientes y recordar lo que cita otra frase comúnmente atribuída a Albert Einstein:

Locura es hacer lo mismo una y otra vez esperando obtener resultados diferentes

 

Piensa en este caso por un momento: Si tú tienes en tus manos la necesidad de contratar a un Gerente Financiero y tienes las siguientes dos opciones, ¿a cuál contratarías?

  • Opción #1: Un gerente con amplia experiencia en el campo y todos los títulos que le acreditan como un experto en finanzas pero con muy mala habilidad para liderar y conectar con las personas. Alguien que difícilmente conecta eficientemente con personas externas y se mantiene al margen de sus colaboradores.
  • Opción #2: Un contador moderadamente bueno en lo que hace, quien evidentemente aún tiene bastante por aprender pero que cuenta con una excelente actitud y con una gran habilidad de conectar con las personas y que tiene la capacidad de contratar a personal más preparado que él mismo y saber liderarlos para tener resultados más que eficientes en su organización. Alguien que sabe vincularse con proveedores, ejecutivos, visitas y que es querido por sus colaboradores.

La verdad que no debería ser una decisión difícil!

Recuerdo con esto la historia de Henry Ford, un visionario que llegó a visualizar algo que en su tiempo simplemente no existía y que si no fuera por su valentía no habría existido en muchos años. Ford tenía la idea pero se aseguró de contratar y liderar a los mejores ingenieros de su tiempo; personas brillantes técnicamente que lograron hacer realidad la visión que él tuvo un día. Su capacidad de agrupar y liderar a los mejores en sus campos fue precisamente lo que le permitió hacer su sueño realidad.

Michael Neill -uno de mis mentores- acostumbra decir que

así las cosas, estoy seguro que en su debido momento todos llegamos a comprender la importancia de INVERTIR en su Crecimiento Personal tanto o más de lo que se invierte en el Crecimiento Profesional porque tarde o temprano, la vida (entiéndase, nuestro entorno) se encarga de mostrarnos la importancia de aprender a relacionarnos mejor con los demás…

Recuerda….aquello que te permitió obtener tu primer trabajo o tu más reciente promoción es aquello que pones en tu currículum; sin embargo, conforme comienzas a tener más éxito, esas características comienzan a pasar a segundo plano y entonces emerge la necesidad de otras habilidad que en la mayoría de las personas no han sido de su interés desarrollar.

Mi recomendación es que no te esperes a que las circunstancias te acorralen para tener que correr a ver cómo desarrollas esas habilidades blandas que hoy día son tan importantes. Si realmente te interesa tu crecimiento profesional, entonces es hora de asumir el liderazgo personal que se requiere para invertir en tu Crecimiento Personal.

Si sientes que necesitas ayuda al respecto, no dudes en contactarme, me encantará conversar contigo y comprender tu situación para ver de qué forma puedo apoyarte.

Te saluda tu amigo y coach, Minor.

 

Escucha el audio basado en este artículo aquí:

Un líder comparte...Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin
Email this to someone
email

Comentarios

Comentarios